viernes, 9 de julio de 2010

La última carta

- Norberto, me decidí a escribirte porque quiero...

No, así no le gustó, rompió el papel y lo tiró por encima del escritorio buscando otro y comenzó de nuevo

- hasta ahora siempre te tuve paciencia....

Tampoco le gustó, no quería hablar de paciencia o impaciencia, otro bollo y otra hoja nueva

Querido mío, porque a pesar de todo seguís siendo eso para mí, es algo de lo que jamás quise ni pude desprenderme y reconozco que vos hiciste mucho para que no fuera así la mayor parte del tiempo. Hoy, después de casi cuatro años de estar juntos siento que ya es hora de terminar y sé que jamás vas a aceptar que haya tomado esta decisión en forma unilateral, pero te cuento que ya está.

Cuando miro por encima de mi hombro y me veo enamorada de vos y aceptando todos y cada uno de tus caprichos siento un nudo en la garganta que casi no me deja respirar
Cuando pienso en las veces que te pedí y te supliqué que definieras tu situación y siempre obtuve la misma respuesta...un sí amor, dame un par de días, no más de una semana y prometo hablar y jamás diste el más mínimo paso para intentar una charla con tu mujer
Cuando recuerdo una a una las veces que te dije que te amaba, que te amo...que no jugaras con mi credulidad...sin lograr que entendieras lo que realmente me estaba pasando

Hoy llegué a un punto donde sé que no tengo retorno, donde por más que busque un horizonte sólo hay una niebla espesa que lo cubre todo y entiendo que llegué hasta aquí porque no tengo fuerzas para seguir luchando por la utopía que significaría vivir una vida juntos vos y yo

No la leyó, no la corrigió, sólo la dobló con cuidado al mismo tiempo que lloraba
Tenáa la mente casi en blanco, la única idea que no la abandonaba era la de irse y eso hizo
Encontraron su cuerpo sobre un charco de sangre, recién dos días después que se cortara las venas.
La carta para Norberto estaba a un costado, manchada y arrugada, pero perfectamente legible...

No hay comentarios: